Se trata de un restaurante tailandés con toques de fusión, pero con mucho respeto por ingredientes y sabores naturales y auténticos. La única pega es que solo sirven comida a domicilio o take away, pero si te los planteas para un día de picnic aleatorio por Madrid es una gran opción. Lo mejor sin duda, el precio, una ganga. Y más si tenemos en cuenta la calidad. Además de su carta habitual los fines de semana suelen tener algún plato fuera de carta para seguir sorprendiendo. No dejéis de probar su pad thai.
Comentarios
Publicar un comentario